En muy poco tiempo, los discos duros han pasado de tener una capacidad de unos Gigas a varios cientos. Para que esto se haya podido realizar, los fabricantes de discos duros han recurrido a reducir los gránulos donde se almacena la información. El problema que supone este método es que cuando se alcanza un determinado tamaño mínimo, se vuelve inestable y cualquier cambio en el estado del disco puede alterar la información contenida en él. Por este motivo, ya se están investigando nuevas formas de almacenamiento, una de las cuales es la grabación magnética termoasistida.
Esta nueva tecnología, la HAMR, utiliza impulsos de calor para grabar la información. Esto conlleva la sustitución de la óptica convencional por unas antenas ópticas, que enfocan y dirigen energía luminosa a zonas más pequeñas.
Con esta nueva forma de grabación de información se espera conseguir unas capacidades 50 veces superiores a las actuales. Y está previsto que los primeros modelos salgan a la venta en 2012.
Actualmente, las últimas pruebas realizadas con este proceso de grabación han permitido el almacenamiento de 250 GB en una única pulgada. Con esta prueba ya ha igualado en capacidad a los discos de portátil.
Seagate ha sido el creador de la Grabación Magnética Termoasistida, y tras demostrar su correcto funcionamiento sigue investigando y desarrollando nueva formas y métodos para que nuestros discos sean más duraderos. |